Es la única parroquia del municipio que no tiene ningún límite con el mar.
El paisaje apacible y acogedor de esta parroquia, sus verdes campos de cultivo, los pequeños núcleos de población que salpican su geografía hacen de esta parroquia un lugar tranquilo, sin grandes afluencias de turistas como otros lugares del municipio. Los cultivos de vid y productos de huerta son dos de las actividades propias de esta zona.
Entre los monumentos histórico-artísticos de esta parroquia encontramos la Iglesia Parroquial y la Capilla del Santo y la Casa de la Maza. |