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Ermita de Nuestra Señora de la Lanzada


Es un pequeña y sencilla capilla, muestra del románico tardío del siglo XII y construída sobre restos de otra más antigua, ligada a la fortaleza construída en el siglo X para defensa de las tierras de Santiago de los invasores normandos.

La fachada principal es muy sencilla y sus únicos adornos son un pequeño arco apuntado sobre la puerta y un singular rosetón

En la fachada posterior está el ábside, de forma semicircular y con cuatro columnas adosadas.

Las fachadas laterales también son muy sencillas, destacando los canecillos del alero. En una de ellas existe una segunda entrada con un arco de medio punto.

La capilla tiene planta rectangular, con una sola nave en dos tramos separados por un arco sobre columnas. Una bóveda ligeramente apuntada forma la cubierta de la nave mayor.

Destaca especialmente, en el interior de la capilla, el retablo barroco.

En la actualidad está muy bien conservada y muy relacionada con el rito del baño de las nueve olas.