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A Guarda


Municipio histórico, turístico y marinero situado en la desembocadura del Miño. Se caracteriza fundamentalmente por sus maravillosos paisajes, sobre todo los que se pueden divisar desde el Monte de Santa Tecla donde se encuentra los restos arqueológicos de un poblado castreño, uno de los lugares más frecuentados por el turismo.

Otros monumentos histórico artísticos son la Iglesia parroquial de Santa María (siglo XVI), con fachada y retablos barrocos, la Iglesia de Salcidos (siglo XVI), la Iglesia de Camposancos (siglo XIX), el Castillo de Santa Cruz (siglo XVII), la Torre del Reloj (siglo XVI), la Casa Consistorial (siglo XIX), cruceros, ermitas y molinos de viento.

En el típico puerto de A Guarda podremos disfrutar de alguna de sus riquísimas y características especialidades gastronómicas, entre las que destacan pescados como la angula y la lamprea, mariscos, sobre todo la langosta y el lombrigante y postres típicos como el roscón de yema o los mirabeles. Todo ello regado con un vino del Rosal, con denominación de origen Rías Baixas.