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«Eu saía da casa cando houbo a explosión e pouco lle faltou para collerme. Hoxe volvín a nacer»
7/3/2010 Apoyada en la cancela de su casa, Chelo López, vecina de la calle Unión de Portonovo, tenía ayer sentimientos contradictorios.
Por una parte, no podía evitar la tremenda sensación de alivio al salir ilesa de una deflagración tan terrible al lado de su casa. Por el otro, no se le borraban de la mente las imágenes de una de sus vecinas, Honorina Martínez, ensangrentada tras haber resultado herida con la metralla desprendida por la onda expansiva.
«Eu saía da miña casa cando houbo a explosión e pouco lle faltou para collerme», manifestó, rodeada de sus vecinos. «Hoxe volvín a nacer e non me olvidarei nunca deste día», señaló. Esta vecina indicó que cuando sintió el ruido de la explosión no sabía qué pensar. «Eu xa tiña a man na porta para abrirla e parei, e sentín como algo me levantaba e botaba para atrás». Desde su puerta, Chelo López pudo observar, de primera mano, los efectos del suceso. «Vin que voaban cristais na rúa e que saía a filla dunha veciña sangrando e pedindo auxilios», puntualizó. También explicó que al ver salir corriendo a varios hombres del bar se dio cuenta de qué algo había pasado allí y de que era más grave de lo que parecía al principio. «Vin a un home tapado cunha toalla e sangrando tamén», recalcó. Una hora después del incidente, esta vecina se mostraba algo más tranquila, rodeada de familiares que, según se acercaban por la calle Unión, se quedaban con la boca abierta viendo el impacto de la terrible explosión. |